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AAN TSOPHAI Tao de Verdad

Orfeo Dios de la Musica

ORFEO DIOS DE LA MUSICA: 聽聽POR SAHVILIN

 

La vida de la antigua Grecia estaba animada por un esp铆ritu de perfecci贸n basado en el canto de los misterios divinos, esto hacia que las multitudes, el pueblo tuviera gran devoci贸n por sus dioses. En sus mitos y leyendas encontramos una singular forma de instruir al alma a penetrar en los misterios. Destaca un personaje muy venerado en la Grecia antigua, cual es Orfeo.

En los santuarios de Apolo pose铆an la tradici贸n 脫rfica, que era una fiesta misteriosa celebrada en el equinoccio de la primavera.聽 La gran sacerdotisa聽 vestida de musa, coronada de laureles la frente, y ce帽ida por cintas, cantaba ante los iniciados el nacimiento de Orfeo, hijo de Apolo y de una sacerdotisa de este dios.

Ella invocaba al Alma de Orfeo, padre de los mitos, salvador melodioso de los hombres, Orfeo, soberano inmortal y tres veces coronado, en los infiernos, en la Tierra y en el Cielo, el que marcha con una estrella en la frente por entre los astros y los dioses.

El m铆stico canto de la sacerdotisa de Delfos alud铆a a uno de los numerosos secretos guardados por los sacerdotes de Apolo e ignorados por la multitud.

Por otra parte los Orfeistas representaban en escena lo que sent铆an y con entera precisi贸n, las actividades de la esencia, la conciencia, mostrando as铆 el fundamento de los misterios.

Orfeo fue el genio animador de la Grecia Sagrada, el despertador de su Alma Divina. Su lira de siete cuerdas de la que cada una de ellas responde a una modalidad del Alma humana, contiene la Ley de una ciencia y de un arte.

Se ha perdido la clave de su plena armon铆a pero los modos diversos no han cesado de vibrar en nuestros o铆dos. La impulsi贸n te煤rgica y Dionis铆aca de Orfeo, supo comunicarse en Grecia y transmitirse por ella a toda Europa.

A mediados del siglo VI a.C. Orfeo era objeto de m煤ltiples tradiciones de origen muy oscuro en esa 茅poca. Celebre como argonauta, poeta, fundador de cultos ancestrales y divinos de esta forma Orfeo se convirti贸 en el fundador de un culto misterioso contempor谩neo de la civilizaci贸n Hel茅nica y que despu茅s de haber vivido mucho tiempo en la sombra reaparece finalmente a la luz para ofrecer a las Almas acongojadas los preceptos de una moral m谩s pura y la esperanza de una inmortalidad dichosa.

Te贸logo, poeta y m煤sico c茅lebre, Orfeo era hijo de Eagro, rey de Tracia y de la musa Caliope, desde joven estudi贸 religi贸n y recorri贸 Egipto para consultar a los sacerdotes de Memphis y ser por ellos iniciado en los misterios de Isis y Osiris. Tambi茅n recorri贸 pr谩cticamente todo el Oriente Medio. Volvi贸 a los veinte a帽os, bajo el nombre que hab铆a conquistado por sus pruebas y recibido de sus maestros (Sinvre le llamar铆amos en lenguaje kastesakro). Se llamaba ahora Orfeo que significa: 鈥淎quel que cura por la luz鈥. De vuelta a su pa铆s聽 dio a conocer a sus compatriotas el origen del mundo y de los Dioses, la interpretaci贸n de los sue帽os y la expiaci贸n de los pecados.

Consagr贸 la majestad de Zeus en Tracia y la de Apolo en Delfos, form贸 el alma religiosa de su patria porque fundi贸 la religi贸n de Zeus con la de Dionisos al que no hay que confundir con la versi贸n degenerada del dios romano Baco.聽 Dionisos nos revela los misterios de la transubstanciaci贸n y transmutaci贸n del vino que no es otro que el 鈥渆ns seminis鈥 mientras que Baco invitaba a toda clase de borracheras y vicios.

En la m煤sica alcanz贸 un gran聽 nivel. Perfeccion贸 la lira, ofrenda del Dios Apolo, a帽adiendo dos cuerdas a las siete originales, en consideraci贸n a las nueve Musas.

Su voz unida al sonido de este instrumento embelesaba a hombres y Dioses, y toda la naturaleza se conmov铆a con sus acordes, las bestias feroces iban a rendirse a sus pies, los vientos dirig铆an su soplo hacia donde 茅l estaba, los r铆os y torrentes dejaban de discurrir, las piedras le segu铆an danzando, hasta los 谩rboles y monta帽as se animaban fascinados al o铆rlo.

Cuenta la leyenda, que durante la expedici贸n de los argonautas, en la que tom贸 parte, consigui贸 con su m煤sica calmar la tormenta del mar y dormir al Drag贸n que custodiaba al Vellocino de Oro.

El episodio m谩s c茅lebre de su leyenda muestra su descendimiento a los infiernos, en busca de su esposa Euridice.

La historia dice, que todas las Ninfas admiraban su talento y deseaban tenerlo por esposo. Solo Euridice, cuya modestia igualaba a sus encantos pareciole digna de su amor, y siendo al mismo tiempo correspondido por ella. Su amor no dur贸 mucho, pues un d铆a mientras Euridice hu铆a de la persecuci贸n por parte de Aristeo, fue mordida en el tal贸n por una serpiente lo que le caus贸 la muerte. Orfeo qued贸 inconsolable, baj贸 a los infiernos, all铆 hizo resonar su lira, Cancerbero descuid贸 su vigilancia, la rueda de Ixi贸n ces贸 en sus vueltas, S铆sifo se apoy贸 sobre su piedra, T谩ntalo olvid贸 su red, y por primera vez las caras de las Furias, diosas del terror, se cubrieron de l谩grimas.

El mismo Hades, se帽or de los infiernos y su reina se conmovieron y le concedieron el salir de los infiernos, con la condici贸n de que no volviera la cabeza para mirar a Euridice que ir铆a detr谩s de 茅l, hasta que no estuvieran fuera de sus dominios.

De este modo Orfeo comenz贸 a ascender el 谩spero sendero que conduc铆a al la Tierra, yendo su esposa tras 茅l, sorteando los impedimentos que obstru铆an el camino de retorno, y estaban ya apunto de ver la luz cuando Orfeo, olvidando su promesa, se gir贸

Y vio entonces desparecer a su amada, a pesar de sus llamadas, era engullida por las tinieblas infernales, esta vez para siempre.

Intent贸 por segunda vez bajar a los infiernos pero no lo consigui贸 por lo que se retir贸 al monte Rodope, en Tracia sin otra compa帽铆a que los animales a los que amansaba con su m煤sica. Las mujeres que viv铆an en aquel lugar salvaje intentaron seducirlo, pero el deso铆a sus ruegos, fiel al recuerdo de su esposa. Estas se ofendieron y un d铆a durante la celebraci贸n de una Org铆a acordaron ir al monte donde moraba, con el ruido de sus tambores y fuerte griter铆o ahogaron la voz y lira de nuestro h茅roe 煤nicas cosas que las conmov铆an por lo que acabaron destrozando su cuerpo. El cual fue lanzado en pedazos al r铆o Hebro. Transportadas por la corriente del r铆o llegaron al mar, mientras los labios de Orfeo y su instrumento hac铆an todav铆a resonar dolorosamente el nombre de su amada esposa Euridice.

Al llegar cerca de la isla de Lesbos, surgi贸 del mar un enorme drag贸n que iba a tragarse la cabeza del poeta, cuando intervino Apolo; que petrific贸 al monstruo, luego el dios mand贸 una terrible peste a Tracia para castigar a los asesinos de Orfeo. Consultado por los tracios el or谩culo de Delfos la respuesta fue clara, la peste cesar铆a cuando la cabeza de Orfeo recibiera digna sepultura, y milagrosamente 茅sta fue encontrada por un pescador quien con ayuda de las Musas la enterr贸, convirti茅ndose la lira en una constelaci贸n del firmamento.

Los Misterios 脫rficos, es la religi贸n atribuida a Orfeo y que apareci贸 en el siglo VI a.C.,聽 en Grecia y Asia Menor. A diferencia de los misterios dionisiacos, carece de car谩cter orgi谩stico; sin embargo, est谩 basada en una doctrina filos贸fica y cosmog贸nica de derivaci贸n Dionisiaca, tendente a exaltar las fuerzas espirituales y el anhelo del hombre a identificarse con la divinidad.

De esta unidad del mundo y del hombre en el Dios derivan los misterios de los 脫rficos. En el hombre existe la naturaleza divina y el principio del mal; la primera se representa por el Alma, que es inmortal, la segunda por el cuerpo, considerado como la prisi贸n. El hombre debe pagar una vez muerto, las culpas cometidas en vida, para tornar despu茅s a una nueva existencia.

Orfeo, obtuvo de Pers茅fone y Hades la gracia de salvar el Alma del ciclo de las existencias y dejarla libre de volver a aquellos Dioses que la hab铆an generado. Esta gracia pod铆a obtenerla solo quien estuviera iniciado en los misterios 脫rficos y condujera una vida intachable, seg煤n los conceptos de esta Orden.

La iniciaci贸n en los misterios 脫rficos que confer铆an los sacerdotes ten铆a por objeto ahorrar a las almas el ciclo del renacimiento, era preciso para no renacer, haber aprendido ciertas f贸rmulas m谩gicas. Al muerto, se le permit铆a beber el agua de una determinada fuente; perd铆a su naturaleza carnal, donde moraba el pecado y purificado de esta suerte, reinaba entre los h茅roes.

Los rituales eran secret铆simos por lo que no se han conservado.聽 Pero la influencia del Orfismo en la cultura griega fue muy grande, pasando desde los fil贸sofos a Occidente.

Aparentemente las sagradas canciones de Orfeo desaparecieron, aquellos sonidos que eran capaces de mover los elementos y al firmamento entero. Simboliza el poder del verbo que todo aspirante a iniciado debe de conseguir. As铆 mismo hoy d铆a podemos ver que los sacros lines taojud铆os, son himnos de alabanza a Dios. Los que en eventos tan importantes como 鈥淎labando a Elohim鈥, en gargantas de seres castos y sacros miembros de nuestra comunidad han conseguido que con sus cantos los elohines hayan liberado a cientos de seres presos hasta ese momento. Son las Supremas Luces Vellas que activan las materias de aquellos que las han recibido y son motivo de contento para todo el Cosmos.

La lira de Orfeo no ha muerto. Resuena liberadora entre la vegetaci贸n de nuestro amado Templo Vegetal Sakroakuarius.

 

1 Comentario

    Exelente Maestro SAHVILIN, ME A GUSTADO MUCHO ESTE POST, MUY ELEGANTE LA EXPLICASEL KE EL DIOS DE NUESTROS PADRES LE SIGA VENDIVIENDO, KON TAN PODEROSA PLUMA DE LA ESKRITURA.

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